Refuerza primero con entretela la zona del ojal: esto no es opcional. Marca la posición y la dirección, horizontal en una pretina y vertical en una tapeta. Cose un ojal de prueba sobre un retal doblado de la tela real y con la misma entretela, y comprueba que el botón pasa sin forzar. Después cose el definitivo. Ábrelo con un descosedor trabajando desde cada extremo hacia el centro, con un alfiler cruzado en el extremo opuesto para que el descosedor no atraviese la presilla.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿En un paso o en cuatro pasos?
El ojal en un paso mide tu botón y cose el ojal entero en una sola operación, y por eso compensa dar el salto a una máquina electrónica. El de cuatro pasos te pide girar un mando en cada etapa y calcular tú mismo la longitud: es viable, pero es donde se cometen los errores.
¿Por qué se me rasgó el ojal?
Porque no había entretela detrás. Un ojal es una abertura sometida a esfuerzo repetido; sobre una sola capa de tela se deshilachará y luego se rasgará. Pon entretela en toda zona de ojal, sin excepción.
Última revisión: 2026-08-11