El tweed se deshilacha rápido y se mueve mientras lo manejas, así que el trabajo está en estabilizarlo antes de empezar a montar.
Remata los cantos en crudo en cuanto cortes las piezas. El tweed de tejido flojo suelta hilos sin parar y una pieza dejada de un día para otro será más pequeña por los bordes que cuando la cortaste. Remalla o haz zigzag a todo lo primero.
Haz pespunte de sujeción en escotes y sisas justo por dentro de la línea de costura antes de manipularlos. Los cantos curvos en un tejido flojo se deforman solo con cogerlos en las manos.
Refuerza con una tela base cualquier tejido flojo. Una capa de batista de algodón o de organza de seda hilvanada a cada pieza y tratada como una sola le da cuerpo al tweed, evita que se abombe en codos y asiento, y da a las puntadas a mano algo donde agarrar que no se ve por la cara.
Casa el dibujo. Casi todos los tweeds llevan cuadro, espiga o raya. Calcula el rapport, compra largo de más para ello y corta en una sola capa para poder colocar cada pieza a conciencia. Unos cuadros descuadrados en un centro delantero son lo primero que ve cualquiera.
Usa una universal 90/14 y un largo de puntada de unos 3 mm.
Plancha con paño y vapor, sobre un jamón de sastre en las costuras con forma. Deja que se enfríe antes de moverlo.
Reduce volumen sin miramientos. Escalona todos los márgenes de costura y recorta las esquinas: el tweed es grueso y los bultos se transparentan por la cara.
Cuenta con ensuciar. Suelta mientras lo cortas y mientras lo coses; limpia después la pista de la lanzadera.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿Cuánta tela de más para casar un cuadro?
Un rapport completo por pieza grande es la regla habitual, y más si el rapport es grande. Mide el rapport antes de comprar.
¿Hay que forrar el tweed?
Forrado resulta mucho más cómodo, y el forro además protege el tejido flojo del roce. Reforzar con tela base y forrar hacen cosas distintas, y las chaquetas llevan a menudo las dos.
Última revisión: 2026-08-11