Una jareta es un túnel de tela que aloja un cordón o un elástico. Las dos cosas que salen mal son un canal demasiado justo y unas aberturas hechas demasiado tarde.
Haz primero las aberturas. Tanto si el cordón sale por dos ojales en el derecho como si sale por un hueco dejado en una costura, eso hay que hacerlo mientras la tela está plana y accesible. Meter la mano en una jareta ya cerrada para hacer un ojal es incómodo y suele quedar poco pulcro.
Refuerza por detrás de las aberturas con un parche pequeño de entretela. Ahí es donde cae todo el esfuerzo, y un ojal sin refuerzo en una jareta se desgarra.
Dimensiona el canal con generosidad. Mide el cordón aplastado y añade al menos 6 mm, y más si el cordón es grueso. Un cordón que roza en su canal no se puede tirar de forma pareja y la prenda se frunce desigual.
Dobla y plancha. Mete el borde en crudo hacia dentro, después dobla para formar el canal y plancha. Cose pegado a los dos cantos doblados: el canto inferior cierra el canal y el superior evita que se enrolle.
Pasa el cordón con un pasacintas o un imperdible, empujando la tela hacia atrás sobre el cordón en vez de arrastrar el imperdible a la fuerza.
Asegura los extremos del cordón — anúdalos, remátalos con herretes metálicos o cose un tope para que el cordón no pueda salirse del canal por completo.
Una jareta aplicada aparte, hecha con una tira de tela o cinta al bies cosida por los dos cantos, es la mejor respuesta cuando el borde de la prenda es curvo o cuando la jareta no queda en un canto.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿Cuánto debe medir de ancho la jareta?
El ancho del cordón o del elástico aplanado más al menos 6 mm, para que se pueda pasar con libertad.
El cordón se me retuerce dentro de la jareta.
Es casi inevitable con un cordón redondo. Cose a través del cordón en el centro de la espalda para anclarlo, o usa cinta plana en su lugar.
Última revisión: 2026-08-11