Reparte la modificación entre los dos costados y difumínala hacia la línea de costura existente. Quitarlo todo de un solo lado retuerce la prenda.
El método.
Uno. Ponte la prenda del revés y prende el sobrante a lo largo de un costado, delante de un espejo o con ayuda. Mide el total prendido.
Dos. Divídelo por dos. Si has prendido 40 mm en total, son 20 mm por costado — y 10 mm añadidos al margen de costura a cada lado de cada costura.
Tres. Marca con jaboncillo la nueva línea de costura en los dos costados, difuminándola con suavidad hacia la línea original por encima y por debajo del tramo modificado. Un escalón brusco se nota al llevarla; la transición debe repartirse en al menos 10 o 15 cm.
Cuatro. Hilvana las costuras nuevas y pruébate la prenda del derecho antes de cortar nada.
Cinco. Cose, luego descose la costura original en el tramo modificado, plancha y solo entonces recorta el margen sobrante.
Detalles prácticos. Descose y vuelve a coser cualquier cinturilla, dobladillo o puño que cruce la costura, en vez de coser por encima. Iguala el largo de puntada y el hilo originales. Y en una prenda con bolsillos en los costados, esta modificación da bastante más trabajo: compruébalo antes de empezar.
Cuando el sobrante no está en los costados, meter los costados es el arreglo equivocado. El ancho de espalda, un escote que se abre y un pecho holgado piden cada uno su propia modificación.
Deja el margen recortado ancho —15 mm— por si hay que volver a sacarlo.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿Puedo meter mucho por aquí?
Unos pocos centímetros por costura, sin problema. Más allá, la sisa y el bajo se deforman y la prenda hay que volver a cortarla.
¿Tengo que descoser la costura antigua?
Sí, en el tramo modificado. Dejar dos líneas de pespunte ahí forma un resalte rígido y la costura vieja se ve.
Última revisión: 2026-08-11