Devuelve el mando a la posición que tu manual llama normal, que en casi todas las máquinas ronda el 4, y trata la canilla aparte. En una máquina electrónica suele haber un reinicio en el menú de ajustes que devuelve cada puntada a su valor de fábrica.
Por qué surge esto. Los fallos de tensión suelen ser fallos de enhebrado, y la reacción habitual es girar el mando. Después de una mala sesión, la máquina puede quedarse varios números lejos de donde empezó, y entonces sí funciona mal de verdad.
El orden en que hay que restablecer.
Uno: devuelve el mando superior a la posición normal. Si tu mando no lleva ninguna marca, el manual indica la posición.
Dos: no toques la canilla salvo que la hayas movido. El tornillo pequeño de la cápsula de la canilla viene ajustado de fábrica y rara vez hay que tocarlo. Si lo moviste, la comprobación clásica es la prueba de caída: una canilla llena dentro de su cápsula debe descender unos centímetros al dar un tirón suave del hilo, y no caer libremente.
Tres: vuelve a enhebrar por completo con el prensatelas subido, monta una aguja nueva y limpia la pista de la lanzadera.
Cuatro: cose una línea de prueba sobre un retal doble con hilos de colores contrastados.
Y después marca tu posición normal. Un punto de líquido corrector o una marca pequeña junto al mando la hacen evidente de un vistazo, y evita que la deriva vuelva a empezar.
Si la posición normal va mal en una máquina que nunca se ha revisado, el fallo suele ser pelusa apelmazada entre los discos de tensión.
Preguntas que la gente hace de verdad
He perdido el manual.
Casi todos los fabricantes publican manuales de sus máquinas actuales y antiguas. Si no lo encuentras, pon el mando en el centro de su recorrido y prueba desde ahí.
¿Cómo limpio entre los discos de tensión?
Sube el prensatelas para que se abran y pasa por la ranura una tira doblada de tela fina o una hebra de hilo. Nunca uses una herramienta metálica.
Última revisión: 2026-08-11