Una máquina doméstica no es peligrosa como lo es una herramienta eléctrica, pero una aguja atravesando una uña es una tarde realmente desagradable.
Mantén los dedos a los lados del prensatelas, nunca delante. Guía la tela desde los bordes. Para cualquier cosa estrecha o delicada, sujétala con un pasacintas, un vuelve-esquinas o un punzón en lugar de con la yema del dedo.
Desenchufa antes de meter la mano en la máquina. Cambiar una aguja, sacar un atasco de la pista de la lanzadera, liberar una maraña de hilo: todo eso se hace con la máquina desenchufada, no simplemente apagada. Un pie apoyado en el pedal es la forma en que ocurren los accidentes.
Quita el pie del pedal cada vez que pares. Aunque sea para recolocar la tela o para contestar una pregunta.
No coses por encima de los alfileres. La aguja puede estallar y un fragmento sale despedido. Retira los alfileres según te acercas, o usa pinzas.
El cúter circular merece más precaución que la máquina. Está afiladísimo, corta en línea recta a través de la piel con la misma facilidad que a través de la tela, y hay que retraer la hoja absolutamente cada vez que lo dejas.
Protégete los ojos si coses telas gruesas donde se rompen agujas: vaquero grueso, lona, varias capas. Los fragmentos de aguja sí vuelan.
Y recoge los cables. Un cable de pedal o de corriente cruzando cerca de una puerta es una lesión más probable que cualquier cosa que haga la aguja.
Si hay niños cerca, desenchufa la máquina cuando no la uses en vez de fiarte del interruptor.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿Y si la aguja me atraviesa un dedo?
Para, no tires y busca atención médica de verdad: una aguja puede partirse dentro. No intentes hacer girar la máquina hacia atrás para sacarla.
¿Son peligrosas las piezas en movimiento?
El volante y el tirahilos pueden pillar, y el pelo largo o una manga suelta pueden engancharse. Recógete el pelo y mantén las mangas fuera de la base de la máquina.
Última revisión: 2026-08-11