No — y este es uno de los pocos puntos realmente zanjados del cuidado de la máquina. El aire en espray y los compresores de taller no retiran la pelusa de una máquina de coser: la cambian de sitio.
Lo que ocurre en realidad. La pelusa que ves es una fracción de la que hay. Un chorro de aire la empuja más allá del garfio, hacia el mecanismo de arrastre y hasta el interior del cuerpo de la máquina, donde no puedes llegar y donde se compacta en lugares que luego exigen desmontarla para limpiar.
Dos problemas secundarios. El propelente del aire en espray sale frío y húmedo, y depositar humedad dentro de una máquina llena de acero desnudo no es sensato. Las líneas de compresor arrastran aceite y agua salvo que estén filtradas, lo que es peor.
Qué usar en su lugar.
Un cepillo duro — la mayoría de las máquinas trae uno — para barrer la pelusa fuera de la pista y de las ranuras de los dientes de arrastre, trabajando hacia fuera.
Unas pinzas para el fieltro compactado y los cabos de hilo. La pelusa de una máquina muy usada no es esponjosa: está prensada en una capa y hay que levantarla.
Un aspirador pequeño con boquilla estrecha o cepillo, que tira de la pelusa hacia fuera en vez de empujarla hacia dentro. Los kits de mini aspirador que se venden para teclados funcionan bien.
Un limpiapipas para los canales estrechos.
Quita la placa de la aguja para esto. Cepillar alrededor del agujero logra muy poco; casi toda la pelusa está debajo.
Y hazlo a menudo. Cada proyecto en tela normal, con más frecuencia en polar, guata, pana o rizo.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿Y el aspirador en una máquina computarizada?
Bien, en potencia baja, con un cepillo suave acoplado y la máquina desenchufada. Evita que la boquilla golpee la barra de la aguja o el garfio.
Mi manual solo menciona un cepillo para la pelusa.
Hazle caso. El cepillo más unas pinzas resuelve casi todo; el aspirador es una comodidad, no un requisito.
Última revisión: 2026-08-11