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Mi máquina de coser no cose: ¿qué compruebo?

Recorre la lista por orden de probabilidad: enhebrado, aguja, canilla, pelusa. Nueve fallos de cada diez están en esos cuatro.

Recorre esto por orden. No te saltes pasos: la lista está ordenada por la frecuencia con la que cada cosa es la causa.

1. Reenhebra por completo, con el prensatelas subido. Los discos de tensión solo se abren con el prensatelas levantado. Esto por sí solo explica buena parte de las máquinas que «han dejado de funcionar».

2. Cambia la aguja, y comprueba que esté en el sentido correcto y empujada hasta el tope de la abrazadera.

3. Revisa la canilla. ¿Está vacía? ¿Es de la clase correcta para tu máquina? ¿Está puesta de forma que gire en el sentido que indica el manual? Una canilla girando al revés no produce ninguna puntada.

4. Limpia la pista de la canilla. Quita la placa de la aguja y cepilla la pelusa. Una pista compactada impide que el garfio recoja el hilo.

5. Revisa los mandos evidentes. La longitud de puntada no en cero. El devanador no engranado — este es un clásico: con el devanador desplazado, la aguja no se mueve en absoluto y la máquina parece muerta.

6. Solo ahora plantéate la sincronización o un fallo de motor, que son cuestiones de taller.

Recorrer esta lista lleva unos diez minutos y resuelve el fallo la mayoría de las veces. Empezar por el paso seis te cuesta una revisión que no necesitabas.

Preguntas que la gente hace de verdad

El volante no gira.

Normalmente hilo atascado en la pista de la canilla. Quita la aguja, la placa y la cápsula, y libéralo a mano: no fuerces nunca el volante.

La aguja se mueve pero no cose nada.

Casi siempre la canilla: vacía, puesta del revés o de la clase equivocada. Comprueba eso antes que nada.

Última revisión: 2026-08-11