La puntada de sobrehilado limpia un borde sin coser cosiendo a lo largo de él y envolviendo el propio canto con hilo. Es la respuesta de la máquina de coser a una remalladora, y es bastante mejor de lo que la mayoría espera.
Está pensada para trabajar con un pie de sobrehilado, que lleva un pequeño pasador metálico o un cepillo en el lado derecho. El hilo se forma sobre ese pasador y no sobre el borde de la tela, así que el canto queda plano en vez de enrollarse como una cuerda. Sin ese prensatelas la puntada sigue funcionando, pero el borde se riza.
Cómo coserla. Alinea el borde sin coser contra la guía del prensatelas y deja que la guía dirija. No intentes controlar la posición a ojo: toda la gracia está en que el borde de la tela corra contra un tope físico.
En el mando aparece como una puntada inclinada o parecida al punto de festón, a menudo con varias variantes para tela ligera, media y gruesa. Elige la que tu manual asigna al peso de la tela.
Frente a un zigzag simple. El zigzag es más rápido y está en todas las máquinas, pero recoge el borde. El sobrehilado con el prensatelas correcto da un acabado más plano y más duradero, que aguanta mejor los lavados.
Dónde no es la respuesta. Telas que se deshilachan mucho, y prendas sin forro donde los márgenes de costura se van a manipular. Ahí una costura francesa o un bies aprovechan mejor el tiempo.
Recorta antes el borde recto. La puntada sigue el borde que le des, incluido uno torcido.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿Necesito el prensatelas especial?
Marca una diferencia notable. El pasador mantiene el hilo por fuera de la tela, que es justo lo que impide que el borde se enrolle.
¿Es tan bueno como remallar?
Se le acerca en tejidos planos de peso medio, y es más lento. Una remalladora además recorta mientras cose, y esa parte una máquina de coser no la copia.
Última revisión: 2026-08-11