Las remalladoras hacen varias puntadas según cuántos hilos pongas en juego y qué agujas uses.
Cuatro hilos — dos agujas, dos áncoras. Cose la costura y la remata en una sola pasada, con una línea de puntadas de seguridad. Es el estándar para construir prendas de punto.
Tres hilos — una aguja, dos áncoras. Remata un borde sin construir una costura. Úsala para limpiar márgenes de costura en tela plana, o para un borde decorativo. La aguja que emplees — izquierda o derecha — cambia la anchura de la puntada.
Dos hilos — una aguja, un áncora. Un remate más ligero para tela fina, donde una puntada de tres hilos resultaría demasiado pesada y tiraría. No todas las máquinas lo ofrecen.
Dobladillo enrollado — una puntada estrecha de tres hilos con el dedo de puntada desactivado, de modo que el borde se enrolla hacia abajo. Para bordes de pañuelo, dobladillos de gasa y servilletas.
Flatlock — tensiones aflojadas para que la costura quede plana en vez de levantada, con un efecto decorativo de escalera o de lazadas. Se usa en ropa deportiva, donde una costura con volumen rozaría.
En la práctica, la mayoría usa cuatro hilos para construir y tres hilos para rematar bordes, y aprende el dobladillo enrollado cuando lo necesita. De los demás basta con saber que existen, más que dominarlos de entrada.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿Cuál uso más?
La de cuatro hilos, con mucha diferencia, si coses prendas de punto. La de tres hilos si coses sobre todo tela plana y quieres márgenes de costura limpios.
¿Puede una remalladora sustituir a mi máquina de coser?
No. No puede hacer pespunte, ni coser una cremallera, ni hacer un ojal, ni coser una costura sin recortar el borde. Es siempre una segunda máquina.
Última revisión: 2026-08-11