Cuatro puntadas a mano cubren casi todo lo que necesita quien cose a máquina, y se aprenden en una hora.
Punto de bastilla. La aguja entra y sale a intervalos regulares. Puntadas largas para hilvanar, cortas para fruncir. Es rápido, es débil, y está pensado para ser provisional o decorativo.
Pespunte a mano. Cada puntada vuelve atrás hasta el final de la anterior, así que la línea queda continua como un cosido a máquina. Es la puntada a mano más resistente y es la que usas para arreglar una costura sin montar la máquina, o para coser donde la máquina no llega.
Punto deslizado. Un bocado mínimo de la tela de la prenda y después un recorrido de 5 a 10 mm por dentro del doblez de un dobladillo. Por el derecho de la tela no se ve casi nada. Es la puntada de dobladillo para todo aquello donde un cosido a máquina visible quedaría mal: prendas de sastrería, forros, bies.
Puntada escalera. Bocados alternos a lo largo de dos bordes doblados, tensados hasta cerrar. Cierra un hueco de vuelta sin que se vea.
Dos más que conviene tener. La puntada cruzada para dobladillos en tela gruesa o elástica, porque tiene algo de juego. Y un sobrehilado a mano para rematar bordes deprisa.
Puntos prácticos. Usa un hilo no más largo que tu antebrazo: más largo se enreda y se abrasa. Anuda el inicio dentro de un margen de costura. Usa dedal en cualquier cosa más gruesa que el algodón. Y ajusta la aguja a la tela, porque una aguja roma arrastra y marca.
Ninguna de ellas necesita ser bonita, solo regular. La regularidad es lo que se lee como pulcro.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿De verdad necesito puntadas a mano si tengo máquina?
Sí. Los huecos de vuelta, los forros, los corchetes, los botones y los arreglos ocurren donde una máquina no llega.
¿Qué hilo para coser a mano?
El poliéster o el algodón corrientes van bien. Pasarlo por cera de abeja reduce mucho los enredos en largos grandes.
Última revisión: 2026-08-11