Lleva el punto de hombro hacia dentro cortando y solapando, para que la sisa quede donde de verdad se une tu brazo al cuerpo; el contorno de la sisa se mantiene igual.
Reconócelo primero. La costura del hombro se prolonga más allá del punto de hombro y cae por el brazo, y una arruga diagonal va del punto de hombro hacia el pecho o el omóplato. Elegir en su lugar una talla menor deja el cuerpo demasiado estrecho para resolver un problema de hombros, y por eso el consejo habitual es ajustar los hombros y corregir en otro sitio.
El método. En la pieza delantera, marca un punto a aproximadamente un tercio de la sisa contando desde el hombro. Traza una línea desde ahí hasta la costura del hombro, perpendicular a ella, y una segunda línea corta desde el mismo punto hasta el borde de la sisa. Corta por las dos líneas y deja una bisagra en el borde de la sisa. Solapa el extremo del hombro la cantidad que haya que quitar — normalmente de 5 a 15 mm por hombro — y pégalo con cinta.
Vuelve a trazar la sisa como una curva suave que pase por el escalón que ha creado el solape.
Haz lo mismo en la pieza de la espalda, en la misma cantidad, o las costuras del hombro no casarán.
Después recorre las costuras del hombro de delante a atrás, y recorre la sisa contra la copa de la manga. La longitud de la sisa debería quedar casi igual; si ha encogido de forma apreciable, reduce la holgura de la copa de la manga para que coincida.
Pruébalo en una prenda de prueba. Los ajustes de hombro son números pequeños con efectos visuales grandes, y 10 mm suele bastar.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿Tengo que cambiar la manga?
Normalmente no, porque la longitud de la sisa apenas cambia. Recorre la copa contra la sisa nueva y ajusta la holgura solo si se ha movido de forma apreciable.
¿Y para hombros anchos?
El mismo método al revés: separa el corte en lugar de solaparlo, y vuelve a trazar la sisa a través del hueco.
Última revisión: 2026-08-11