Calca en vez de cortar, porque cortar destruye todas las demás tallas de la hoja y cualquier posibilidad de ajustar después.
Sobre qué calcar. Papel de calco de modista, papel de camilla, papel vegetal o entretela ligera. La entretela es lo más duradero y no se rasga en los piquetes, pero es lo más caro. El papel liso sirve si puedes ver a través de él contra una ventana o una fuente de luz.
El método. Alisa la hoja del patrón con una plancha seca y templada si viene arrugada. Ponla sobre una superficie dura, coloca encima el material de calco y sujeta los dos con pesos: latas, libros, pesos de patrón. Sigue la línea de tu talla con un lápiz fino o un rotulador permanente de punta fina. Resaltar antes tu talla en el original hace esto mucho más fácil en una hoja multitalla saturada.
Copia todo, no solo el contorno. Línea de hilo, piquetes, pinzas, círculos, líneas de doblez, líneas de alargar y acortar, el nombre y el número de la pieza, y la talla que has calcado. Una pieza calcada sin línea de hilo es papel para tirar.
Anota el margen de costura en cada pieza, porque unos patrones lo incluyen y otros no.
Y después ajusta el calco, no el original. Ese es todo el sentido: puedes calcar una segunda copia en otra talla, o empezar de nuevo cuando un ajuste sale mal.
Guarda el calco enrollado o doblado en plano dentro de un sobre etiquetado con el nombre del patrón, la talla y la fecha. Los calcos sin identificar se acumulan deprisa y acaban siendo inservibles.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿Puedo fotocopiarlo en lugar de calcarlo?
En una hoja impresa de una sola talla, sí, si la fotocopiadora está al 100 por cien. Compruébalo midiendo una línea conocida en la copia: los errores de escala son frecuentes y fáciles de pasar por alto.
¿Y si cuesta seguir las líneas?
Resalta antes tu talla en la hoja original con un marcador de color. Cuesta diez minutos y elimina casi todos los errores de calcado.
Última revisión: 2026-08-11