Un forro es una segunda prenda, montada por separado y unida a la primera por los bordes. Las dos reglas son que debe quedar algo más grande que el exterior y que no debe ir sujeto por el bajo.
Córtalo más holgado. El forro va por dentro de una curva, así que necesita más largo y más ancho, no menos. Casi todos los patrones ya lo prevén; si lo trazas tú, añade de 3 a 5 mm en el centro de la espalda y en los hombros. Un forro cortado idéntico al exterior deforma la prenda.
Móntalo entero y por separado, con las mismas pinzas y la misma forma. Plancha las costuras hacia la espalda en lugar de abiertas: es más rápido y queda liso por dentro.
Únelo por el escote y por los cantos delanteros, derecho contra derecho, y luego dale la vuelta. Haz pespunte interior allí donde alcances, para que el forro ruede hacia dentro.
Deja un pliegue de holgura. En el centro de la espalda, forma un pliegue de 20 a 30 mm y sujétalo en el escote y en el bajo. Da margen de movimiento sin forzar la tela exterior.
Haz los dos dobladillos por separado. El bajo del forro se remata solo y queda de 20 a 25 mm más corto que el de la prenda, unido apenas con unas barritas de hilo o una puntada suelta a mano. Coserlos juntos hace que la prenda caiga mal y tire del bajo.
La tela. Algo liso y deslizante para que la prenda entre con facilidad. Cupro, viscosa, acetato y forro de poliéster valen todos; comprueba que su cuidado sea compatible con la tela exterior.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿Cuánto más corto debe quedar el forro?
Unos 20 o 25 mm en el bajo, con su propio dobladillo y unido con holgura mediante barritas de hilo.
El forro me tira de la prenda hacia arriba.
Se cortó demasiado justo, o se unieron los dos dobladillos. Añade holgura en la espalda y en el centro delantero, y suelta los bajos.
Última revisión: 2026-08-11