Parte del ajuste normal marcado en tu máquina, que en la mayoría de los mandos domésticos está alrededor del 4. Esa posición se elige para un tejido plano de peso medio cosido con hilo de poliéster de uso general, que cubre la mayor parte de la costura.
Y ajusta después con pruebas, no con una tabla. Cose una línea de prueba en un retal doble de la tela real, con hilos de colores contrastados arriba y en la canilla, y mira las dos caras. Equilibrado significa que ninguno de los dos colores asoma por la cara contraria.
Muévete de medio en medio número. Un número entero es un salto grande en casi todas las máquinas, y pasarse demasiado rápido es la razón por la que la gente acaba perdida y lo reinicia todo.
Direcciones aproximadas, una vez que una línea de prueba te ha dicho que la puntada está descompensada. Las telas finas y resbaladizas suelen pedir algo menos de lo normal. El vaquero grueso y la lona con hilo grueso suelen pedir algo más. Las puntadas decorativas y la de realce piden algo menos, para que el hilo de la canilla tire del nudo hacia el revés.
Comprueba lo barato antes de tocar siquiera el mando. Una aguja roma, una aguja puesta del revés, pelusa en los discos y un hilo que no está asentado entre ellos producen síntomas idénticos a un fallo de ajuste de tensión. El mando no arregla ninguno de ellos.
Anota lo que funciona. Una nota al principio del manual de la máquina, con la tela, el hilo y el número, ahorra repetir la misma prueba cada pocos meses.
Y vuelve al ajuste normal entre proyectos, para que cada trabajo empiece desde el mismo punto conocido.
Preguntas que la gente hace de verdad
Mi máquina no tiene números.
Algunos mandos no vienen marcados y algunas máquinas computarizadas ajustan la tensión solas. Marca tu posición normal con un punto de líquido corrector para poder volver a ella.
¿El 4 vale para todas las máquinas?
No. Es un valor por defecto frecuente, no un estándar. Tu manual indica la posición normal, y esa es la que hay que creer.
Última revisión: 2026-08-11