2,5 mm es lo normal, y casi todas las máquinas llegan puestas ahí. Todo lo demás es apartarse de eso por un motivo concreto.
Costuras corrientes en tejido plano — 2,5 mm. Lo bastante corta para ser resistente, lo bastante larga para no perforar el tejido.
Tela fina, seda, linón, transparentes — 2 mm. Una puntada larga sobre un tejido fino queda saliente y frunce.
Curvas y pivotes — de 1,5 a 2 mm. Las puntadas cortas siguen una curva con más suavidad y dan más control en una esquina.
Vaquero, lona, polar — de 3 a 3,5 mm. Una puntada más larga permite a los dientes de arrastre coger más tela, y evita que una costura gruesa se convierta en una línea de perforaciones.
Pespunte — de 3 a 4 mm. Más largo se lee como deliberado. Es tanto la longitud como el hilo lo que hace que un pespunte parezca acabado.
Hilvanado y fruncido — la más larga que ofrezca la máquina, normalmente de 4 a 5 mm.
Géneros de punto — en torno a 2,5 mm con una puntada elástica o un zigzag estrecho. La longitud importa mucho menos que el hecho de que la puntada tenga juego.
Hay dos errores frecuentes. Dejar la máquina en una sola longitud durante todo un proyecto, y fiarse del mando en vez de una costura de prueba. Algunas máquinas antiguas vienen marcadas en puntadas por pulgada y no en milímetros, y ahí un número mayor significa una puntada más corta — lo que pilla a mucha gente.
Prueba en un retal doble de la tela real. Una muestra vence a cualquier número impreso en un manual.
Preguntas que la gente hace de verdad
¿Una puntada más larga debilita la costura?
Un poco, y además reduce el fruncido. En tela gruesa ese cambio compensa, porque una puntada muy corta debilita el propio tejido.
Mi mando no viene en milímetros.
Viene marcado en puntadas por pulgada. Entre diez y doce por pulgada equivale aproximadamente a 2,5 mm.
Última revisión: 2026-08-11